jueves, 12 de febrero de 2009

Dead Set: British zombies on the run

Desde Inglaterra nos llega esta mini serie de zombis con claras reminiscencias de 28 días después que se emitió en octubre del año pasado. Parece que el muerto viviente revoltoso y saltarín se ha hecho una seña de identidad británica desde el film de Danny Boyle. Lo cierto es que el hecho de subir de revoluciones a los zombis de Romero ha dado algo más de ritmo al subgénero, acostumbrados como estábamos a esos humanoides torpones que sólo mordían si te pillaban distraído.

Efectivamente: un claro ejemplo de british choni común. En el célebre confesionario.

Velocidades aparte, Dead Set es una serie bastante entretenida. Se desarrolla sobre todo en un plató de Gran Hermano que se ve cercado por una invasión de muertos vivientes. Los protagonistas son los concursantes (como en la vida real, los cerebros más selectos del país) y algunos miembros del equipo que tratarán de no ser mordisqueados sin piedad.

Al amigo del bigote setentero le hacen un traje nuevo.

Este panorama servirá para que los personajes se desarrollen y muestren su comportamiento en situaciones realmente extremas. En definitiva, 5 capítulos llenos de tensión, sangre, casquería variada y carreras frenéticas a mayor gloria de su majestad la reina.

Ser célebre no es óbice para ser comido. Todo lo contrario.


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miércoles, 11 de febrero de 2009

Aviso para navegantes. El Hobbit de Del Toro no tiene buena pinta.

Te la debía Peter.

Viggo Mortensen siempre me ha parecido un tipo auténtico, algo raro en el gremio en el que se mueve. Un actor notable que, aunque se ha metido de lleno en la industria, lo ha hecho con brillantez y lo que es más importante, no se ha dejado contaminar por ella. En una reciente entrevista para Totalfilms ha declarado algo que muchos de nosotros ya pensábamos: la trilogía de Peter Jackson se desmadró ampliamente a partir de la segunda película, y tras las declaraciones de Guillermo del Toro sobre el Hobbit, todo apunta a que esta adaptación seguirá el mismo camino (traducción extraída de Elfenomeno.com):

“Prefiero acabar mi trabajo a que lo haga otro actor. En principio, estoy interesado, pero me gustaría ver El Hobbit realizado según el espíritu de Tolkien. Guillermo Del Toro tiene personalidad, es inteligente y posiblemente sea tan testarudo como Peter Jackson. No sé si será un gran circo [como El Señor de los Anillos] en términos de mucha gente escribiendo cambios en el último minuto. Quizás sea más organizado y eficiente, pero seguramente habrá cierto grado de desorden. Para mí, La Comunidad del Anillo fue la más fiel a Tolkien, la que más sutil en términos de narrativa y de interpretación. Con la segunda película se fue derivando más hacia una superproducción de efectos especiales. Se puede argumentar con el éxito comercial, pero si yo hubiese estado al cargo, me hubiese centrado menos en los efectos y más en los personajes. Habría dado más diálogo a los secundarios y no me habría centrado tanto en los héroes. De alguna forma, había más equilibrio en la primera en el sentido en que se presentan todas las razas de la Tierra Media. Trata más de las relaciones personales… Esas son mis preferencias personales”.

Avisados estamos.

martes, 10 de febrero de 2009

No me fio del Sherlock Holmes de Guy Ritchie

El milagro de la desintoxicación hecho carne. Alabado sea.

Las nuevas fotografías del rodaje del Sherlock Holmes de Guy Ritchie no me dan buena espina. Ese Robert Downey Jr a torso descubierto en el foso me recuerda al club de la lucha o una peli péplum. Parece que los filmes de Ritchie se han convertido en un pase de vigoréxicos que deben mostrar su fervor por los esteroides y los electro estimuladores.
Y no es que tema que el personaje se aleje del tópico, impuesto precisamente por el cine, que se tiene del personaje. El ideólogo de este Sherlock moderno es un tal Lionel Wrigan, autor de un cómic inédito en el que se basa el film y productor del mismo. Wrigan quiere ofrecer un personaje dinámico, que no rehúye lo físico e incluso es experto en artes marciales.

Basil Rathbone y Nigel Bruce, el dúo dinámico.

Pues vaya novedad. El que conozca al Sherlock literario sabrá que nada de esto es nuevo. La imagen que se tiene del personaje, la más conocida al menos, es la que popularizaron actores como Basil Rathbone o Peter Cushing. Sobre todo Rathbone personificó al detective como el perfecto caballero inglés y maestro del arte deductivo.

Mister Peter Wilton Cushing, con aire abstraído.

Fue posteriormente Jeremy Brett el que le dio al personaje literario una mayor fidelidad en la adaptación. Descubrió, a aquellos que no se habían acercado al personaje por las letras, al Holmes misógino y platónicamente enamorado de Irene Adler, al boxeador nato, al yonqui de la coca al 7%, al violinista consumado y al hombre irascible y genial que sabe ser un fiel y devoto amigo (un día comentaré los paralelismos entre el doctor House y el detective de Baker Street).

Jeremy Brett, siempre en nuestros corazones.

Por lo tanto, además del aire auténticamente británico y cockney que Ritchie le pueda dar al filme, no entiendo qué se puede aportar de novedad a la obra de Conan Doyle. Sospecho más bien que el uso de la marca Sherlock Holmes no es más que un truco de mercadotecnia para acercarnos a un producto descafeinado, cuya semejanza con el original no será más que la denominación y una mera ambientación de época. De momento, aunque sienta una sincera devoción por Robert Downey Jr, su físico no encaja en absoluto con el del personaje. Algo que no me preocupa, ya que su ingenio puede suplir con creces esta carencia dando al a su interpretación una chispa especial. Curiosamente su compañero de reparto, Jude Law, me parece más adecuado para el papel, al menos por su apariencia.
En fin, esperemos que el film no resulte la decepción que creo va a ser. Al parecer están preparando una trilogía que, mucho me temo, va a resobar aún más a un icono literario ya de por sí bastante manido. Veremos.

viernes, 6 de febrero de 2009

Carnivale y el fin de la época dorada.



Uno se queda con cierto desasosiego cuando termina la segunda temporada de Carnivale. No solo porque su final sea abierto, y porque quedan mucho secretos por descubrir. Ocurre que, con las buenas series, siempre suele haber ganas de más.

Aunque nunca se sabe. Hay numerosos ejemplos de series con buen comienzo y que, al perpetuarse demasiado, acaban desvirtuándose. Una retirada a tiempo, en este y otros ámbitos de la vida, ahorra muchos disgustos. Me pasó con Lost. Aunque quizá no porque se alargase demasiado, la abandoné a mitad de la tercera temporada. Como ya he comentado en otros post, Lost ahonda demasiado en la trampa, y los giros argumentales frecuentes acaban por hacerme perder la paciencia. Me recuerda demasiado al denostado Shyamalan (alias el Hombre Pirueta). Posiblemente en un tiempo prudencial recupere la serie y vea hasta su quinta temporada, aunque no creo que sea proximamente. Respeto a sus seguidores, pero no creo que nunca sea un lostie.

Pero estábamos hablando de Carnivale. En su conjunto una serie destinada al culto. Enigmática, atípica, ambientada en un tiempo tan difícil como lo fue la Gran Depresión. Una periodo que va de perlas para escenificar esa lucha providencial entre dos fuerzas sobrenaturales: el Príncipe y el Predicador.

En su primera temporada su ritmo es más pausado. Va revelando algún que otro secreto, descorriendo el telón para descubrir a personajes torturados, desgastados por el polvo del camino y el peso de sus recuerdos. La trama es lenta, enigmática, como un prólogo de la tormenta que se avecina.

La segunda temporada es más frenética, la búsqueda mutua de los dos protagonistas se hace intensa. Cada uno de ellos sabe quién es, cuál es su cometido y quién su enemigo: así que sólo queda culminar su destino. El final, no es del todo predecible. Hay sorpresa y queda abierto, aunque como bien sabemos, HBO decidió candelar la serie. Francamente un pena. Aún hay entregados seguidores que quieren su regreso, aunque, como ocurrió con otra obra maestra como Deadwood, no creo que sea posible. También se rumorea que en ambos casos cerrarán las series con una película. Poco probable, también. ¿Será el principio del fin de la época dorada de las series? A lo mejor.

miércoles, 4 de febrero de 2009

El ladrón de goyas.

¿Ves? Este si ha pillao. Artista recibiendo una subvención.

No seré yo el que defienda la actuación de este tipo. Sencillamente no ha sido más que una ocurrencia de borracho que, al tomar conciencia del alcance de su fechoría etílica, decidió enmascararla de reivindicación. Eso sí, no hay que negar que cierta gracia sí tiene.

Además, la elección de entregar el Goya en El Mundo no tiene nada de casual. Imagínense por un momento que se le ocurre hacerlo en El País. Va preso seguro. Y qué me dicen de Público. Le montan un Guantánamo en los baños de la redacción, no se escapa.

Lo cierto es que así con la tontería, aprovecha y le da un palo a la industria patria, que nunca son bastantes, aunque a juzgar por el caso que hacen necesitan muchos más: "En este país el cine español siempre es igual. Tiene mala calidad, las subvenciones y los premios se los llevan siempre los mismos. Con esto me gustaría llamar la atención sobre el sectarismo y el nepotismo que imperan en el cine, y me gustaría que la gente se preocupara un poco más por un cine de calidad"

No, ¿Sectarios? ¿Nepóticos? Apenas. Fíjense que no critica el hecho que den subvenciones, sólo que siempre se las den a los mismos. Vamos, que el también quiere pillar, básicamente.

Pues nada, amigos del artisteo madrileño, hagan hueco a un nuevo integrante de sus huestes. Picardía ya ha demostrado, amor por lo ajeno, también. Utiliza la reivindicación de causas nobles para lograr fines mundanos, y es un confeso discípulo de Baco. Así que no lo piensen más, el joven cumple con todos los requisitos. Reciban por tanto con los brazos abiertos a la oveja descarriada, colóquenlo en cualquier pesebre disponible porque él, como ustedes, está dispuesto a mamar hasta el hartazgo de la cada vez más consumida ubre del Estado. Sin duda, uno de los suyos.

lunes, 2 de febrero de 2009

Goyas 09, resaca comentada.

Dame argo, paaaaaayo

La gran triunfadora de los Premios Goya de este año ha sido una película que han visto menos de 200.000 personas. Cine de culto dirán ustedes, o de cultos, por lo de la baja audiencia. Sería perfecto que fuera así, siempre y cuando la broma la pagase quien la perpetrara o cualquier primo adinerado que le secundase en su locura. El problema es que lo pagamos todos, y si ya molesta así, en caliente, imagínense ustedes lo que fastidia el tema en el contexto socio económico actual.

Una cifra para la furia. Eviten rechinar los dientes, pero sólo el año pasado el cine español fue subvencionado con casi 100 millones de Euros (a 5 eurípides por cabeza tocamos), aproximadamente. Y ahora, permítanles que les sugiera que escondan el whiskey y el Orfidal, pero tras el susto del monto presupuestário, si tienen lo que hay que tener, echen un vistazo a la cartelera patria. Si, es el dudoso arte de nuestros alquimistas cinematográficos: el poder de transmutar el dinero en basura. Terrorífico.

Los Goya: ésta es toda la crónica que se merecen.

Este es el verdadero Goya: el cine español devora a sus hijos.

Domingo, 1 de febrero, a una hora indeterminada de la noche.
Acabo de encender la televisión y están emitiendo la gala de los Goyas. Lo justo para ver a un enano exclamando "¡Viva Puerto Rico libre!" y a la presidenta de la academia, esa señora que dicen que es directora de cine, poniendo a caldo a los malvados piratas, culpables, sin duda, de que a solo unos pocos incautos se les ocurra pagar lo que vale una entrada para aburrirse como ostras.

Por lo poco que he visto, la ceremonia rezuma cutrez y corrección política a chorros. Es triste ver al gremio empecinado en sus errores, esos que los condenan a la extinción. ¿Podría decirlo más claro? A riesgo de ser pesado, lo repito: nadie se baja las películas españolas. Son espantosas. Espera, le acaban de dar la mejor película europea a un rumano. Compitiendo con el Caballero Oscuro. Toma ya. Madre mía qué asquete. ¿Alguien puede echar ricino en el agua de Carmen Machi? Este horror no tiene fin…