martes, 20 de enero de 2009

Rock'nRolla: tengo una teoría.

A mí siempre me gusto Guy Ritchie. Me parecía un macarra, un cokney auténtico, un Tarantino british con estilo. Me gustó "Lock, Stock and Two Smoking Barrels" y más aún "Snatch". Luego vino su época madoniana y, tras perpetrar ese bodrio ("Barridos por la marea") junto su ahora ex esposa, le creí perdido para la causa.

Más tarde hizo "Revolver", que no he visto, pero que a juzgar por el tiempo que ha pasado rulando por ahí hasta que la han estrenado (parece que nadie se atrevía a hacerlo) debe ser una pieza buena. Dicen que la llevó a cabo influido por los rollos místicos cabalísticos de su ex señora. Pobre tipo.

Así que cuando me enteré de que se estrenaba "Rock'nRolla" la esperé dando palmas con las orejas. Parecía que el viejo Guy había vuelto por el pub y nos iba a invitar a una ronda de pintas gratis. Y así fue, de hecho, aunque la cerveza estaba calentorra de narices. "Rock'nRolla" me pareció algo decepcionante. Si la hubiera hecho inmediatamente después de "Lock, Stock..." no me hubiera disgustado. Habría sido un film continuista, sin más. Pero la ha hecho 10 años después, y es bastante peor que "Snatch". No tiene su ritmo, ni su autenticidad, ni sus giros, ni sus magníficas interpretaciones, ni sus estrellas claro. Ni su frescura. ¿Supone por tanto una involución? No lo creo. Tengo una teoría al respecto.

"Rock'nRolla" es en realidad un tratamiento de desintoxicación. Es un acto de contrición, de arrepentimiento. Es el doloroso parto de Guy, emanando del acerado vientre de mamá Ciccone entre vísceras y sangre, cortando su cordón umbilical con mordiscos rabiosos. Guy ha renacido, ha vuelto a ser el de antes. Y para demostrarlo ha hecho "Rock'nRolla". No pudo hacer nada más, han sido muchos los padecimientos, las secuelas sufridas. No ha podido retomar su obra donde la dejó, en "Snatch", pero al menos ha demostrado que puede volver a hacer lo que hizo antes.

Ahora debe demostrar con "Sherlock Holmes" que puede volver a superarse. Mimbres tiene: Robert Downey Jr y Jude Law le respaldan. ¿Lo conseguirá? Esperamos que sí.

lunes, 19 de enero de 2009

¿Qué tienen en común Carnivale y Twin Peaks?



Simbolismo.
Ambas son dos series cargadas de simbolismo. La lucha del Bien con el Mal, las pulsiones eróticas y tanáticas, el esoterismo... seguro que el viejo Freud disfrutaría con ellas como un enano.

Dos temporadas.
Aunque originalmente fueron pensadas para durar más. El problema es que el público, o al menos la cantidad de público que esperaban las productoras, no las respaldó lo suficiente. Ergo fueron canceladas en su segunda temporada. Poco parecen importarle a los responsables de las productoras la legión de seguidores afectados. Solo les queda lloriquear en Internet para que se haga una nueva temporada o al menos una película de consuelo. Suele pasar con algunas otras series que merecen la pena, como Deadwood.

Michael J. Anderson.
Este pequeño gran actor (si, si no lo suelto reviento) sabe darle un punto de exotismo y calidad inigualable a ambas series. Aunque su actuación en Twin Peaks fue casi testimonial, dejó huella. En Carnivale interpreta a Sansón, el hombre de confianza de la misteriosa gerencia de la caravana, demostrando sus notables dotes interpretativas.

jueves, 15 de enero de 2009

Fox cancela Prison Break (Gracias)



A mí me gustó la primera temporada. El tema era algo novedoso, el ritmo argumental no estaba mal llevado, los personajes eran más o menos convincentes. T-Bag, ese sureño cabronazo y psicópata me fascinaba.

La segunda no me disgustó. Road movie taleguera, casi frenética. T-Bag ya no me gustaba tanto. El personaje se disolvía con la velocidad de la serie y su cinismo aristocrático desaparecía a ojos vista.

La tercera temporada no tenía mala pinta. El encarcelamiento en una institución de un país tercermundista parecía ser lo más cercano al infierno en la tierra, pero con el transcurrir de los episodios parecía que se habían colado en el rodaje de Lío en Río. Muere la amante no consumada del prota, Sara "Caradesusto" Tancredi. Se ve su cabeza decapitada, para más señas. Lo repentino de la muerte del personaje apunta a "actor que emprende nuevo proyecto fuera de la serie". Traducción simultánea: "pide mucha pasta por seguir". Un rumor no confirmado, pero es lo que suele pasar en estos casos.

Y luego vino la cuarta temporada. En un sólo capítulo nos dejan claro de qué va el tema. Como el disco de Zappa: 'We're Only In It For The Money'. El primer episodio fue una elegía al rastrillo pisado que te impacta en pleno rostro, al tiro en la ingle por error mientras limpias tu Desert Eagle, a ese tirachinas que tensas con desgana, se suelta de tu mano y te sacude en toda la jeta.
En definitiva: en el primer episodio, y por arte de magia, por no decir por profunda estulticia de los guionistas (prefiero pensar eso a que directamente crean que el público somos gilipollas), aparece la doctora decapitada, no como Sleepy Hollow, sino vivita, como si se hubiera ido de cañas. Ah, y Michael, en un alarde de hombria, según el guión, en un intento de ahorrar en maquillaje, según producción, se quita absolutamente todos sus tatuajes en una sola sesión de laser. Sin anestesia claro.
Lo único que me agradó en semejante agonía fue la inclusión de mi estimado Michael Rapaport, un tipo auténtico donde los haya.

Esa y otras tropelías ocurrían en el primer episodio de la serie, lo que me hizo renegar totalmente de ella. Las cosas, cuando no van, es mejor terminarlas de la manera más digna posible. Así que cuando me he enterado que Fox ha decidido rematar al caballo, como un buen vaquero que no soporta ver sufrir a un animal que otrora le llenó de gozo y ahora agoniza, no me ha sorprendido en absoluto. Descanse en paz.


miércoles, 14 de enero de 2009

Watchmen: el 6 de marzo.


Parece que Fox y Warner han llegado a un acuerdo (ya sabéis el problema de derechos y distribución que había por medio) y al fin podremos disfrutar del estreno de Watchmen el 6 de marzo.

Os dejo el spot de televisión que ya están emitiendo. Creo que será la película del año.

martes, 13 de enero de 2009

Globos de Oro

De momento un Globo de Oro, nos alegramos Mickey. El justo reconocimiento para un tío que ha sabido arriesgar con una película como The Wrestler. Y el secundario (me gustaría más "de reparto"), póstumo para Ledger, me parece perfecto. ¿Vicky Cristina Barcelona mejor comedia? Para nada: Quemar después de leer. Ni punto de comparación.

Escenas memorables (IV)