jueves, 10 de julio de 2008

Desconfianza

Las relaciones del editor con el resto trabajadores del periodismo impreso se basan en la desconfianza casi paranoica. El editor desconfía de todos, y cuanto más se acerca el momento crítico y definitivo de la impresión -porque no hay vuelta atrás- mayor es su suspicacia. Es decir, no se fía del redactor, aún menos del diseñador, y del pre impresor ni te cuento, no le pide la documentación de milagro. Lo digo por experiencia: he visto cosas que vosotros no creeríais, colores aclarados por falta de tinta en la impresión, staffs con faltas de ortografía gordísimas, ferros con páginas coladas de otras publicaciones, erratas estratosféricas y sin remisión brillar más allá de las puertas de Tannhäuser...