lunes, 24 de noviembre de 2008

Guillermo del Toro y sus fingidos idilios literarios

No es un libro. Abraza su chequera.

Nunca me ha gustado demasiado Guillermo del Toro. No puedo evitar pensar que todas sus películas se parecen. No es cuestión de que sea un cineasta demasiado personal, y su cine sea "de autor", más bien creo que es un tipo acomodaticio: si la fórmula te funciona, ¿por qué abandonarla?
A lo mejor soy demasiado duro con él, lo cierto es que le debo algo: siempre que intento visionar Hellboy, acabo durmiéndome como un crío. Y yo, que tiendo al insomnio con demasiada frecuencia, debería agradecérselo.

Pero no lo haré. Entre otras cosas, por abandonar el proyecto de "Las montañas de la locura", delmaestro del terror HP Lovecraft, para irse a Nueva Zelanda a hacer el oso.
Y a juzgar por la duración de la tarea, hasta el 2012, se va a hartar de hacer el plantígrado. El proyecto que le ha llevado a ese país de tan bellos parajes es el Hobbit. El encargo recibido por New Line de hacer dos entregas del mismo libro nos previene de dos años cinematográficamente cargados, llenos de "nuevos descubridores" de la obra de Tolkien y de soplagaitas disfrazados de elfo/troll acudiendo a los estrenos. Un horror cósmico de primer orden.

Ya tuvimos bastante con la fiebre anillil de la primera entrega, aquellos que disfrutamos de Tolkien en nuestra tierna infancia, (y ya dejamos clara con el paso del tiempo y evolución intelectual su posición en nuestro panteón literario: como un autor brillante aunque ampliamente sobrevalorado) suscribimos ilusionados el proyecto de Peter Jackson para acabar hasta la coronilla de tanto merchandising, de tanto metraje, de tan poca fidelidad al libro y de tanto bobo, en definitiva.

Una vez ajustadas las cuentas con la dichosa trilogía, volvamos el ojo de Mordor hacia el orondo realizador mejicano. Porque después de declarar su amor literario por Lovecraft, y que Universal comprara los derechos de "En las Montañas de la locura", éste abandonó el proyecto para ponerle los cuernos con Peter Jackson.

Mirémoslo por el lado bueno, quizá busquen a un director que lo sepa hacer mejor. Se me ocurre Carpenter. Aunque ya está mayor, esta leyenda del cine de terror ya demostró sobradamente su devoción por Lovecraft con "En la boca del miedo" (94). O por qué no, Christopher Nolan. Y ya que nos ponemos, podría ser el mismísimo Peter Jackson. No dejaría de hacer nada importante: al parecer ahora está intentando adaptar, junto al mismísimo Steven "he violado a Indiana Jones" Spielberg... al mismísimo Tintín. Qué tristeza joder.

3 comentarios:

carlos dijo...

Y es que Steven ha violado a Indiana Jones... ¿A quién se le ocurre casar de la forma más asquerosamente burguesa al héroes aventurero de los 80?

Manu dijo...

Hay un video de Southpark en el que Lucas y Spielberg violan a Indi en varias ocasiones utilizando escenas de películas célebres, si lo encuentro te lo mando, es la hostia, jejeje.

carlos dijo...

Jajajajjajja!
Me apuntaba a esa violación... Indy casado es una mierda